Herencia pa' un Hijo Gaucho II

Payadas

Las mejores payadas y payadores

José Larralde

José Larralde Herencia pa un Hijo Gaucho II
Si me permite templar
y no se muestra impaciente,
si me deja que me asiente
y no me saca apurao,
capaz que dentro del pasao
y me llego hasta el presente.

Nací como nacen todos
sangre del mismo color.
Desnudo como una flor
doledor porque es el modo.

No tuve más acomodo
que mi forma de dormir,
y fue que al ir y venir
por caminos del olvido,
me entere como al descuido
del derecho de vivir.

De coplas que ayer cante
se dijeron muchas cosas,
algunas alabanciosas
otras llenas de ponzoñas
cada uno tiene sus roñas
pero el dueño las ve hermosas.

Recuerdo en una matiada
conversamos medio largo
y Usté sabe que de encargo
no me gusta decir nada.

El burro da la patada
cuando lo cree necesario.

Sé que a muchos les molesta
que no me quede callao
entre el silencio y gritao,
me quedo con el que grita.
Si la tropilla es nuevita
no uses badajo trabao.

No importa que alguno piense
que me amontono en decir,
tan sólo pienso en seguir,
no quiero estarme parao,
tengo un camino trazao
lo tranquiare hasta morir.

No vaya a pensar jamás
que porque es gratis respiro.

Hay quien vive a los suspiros
o yo no aprendí a suspirar.

Cuando tengo que llenar
mis pulmones pa´gritar
no los puedo asujetar
ni tampoco lo he intentao.

Prefiero morir ahogao
que echar el grito pa´atrás.

y enantes de que enmudezcan
las cuerdas de mi sentir,
yo le quisiera decir
ansí, como a la pasada,
las sumas de unas restadas
y los puntos de unas "i".

Y jamás se vaya creer
que grito pa´estar de moda.

Todo bagual se acomoda
cuanto dentra a garugar,
pero jamás lo han de hallar
al pingo de mi sentir
echando al anca el sufrir,
ni rajando al aguacero.

Lo que no aguante mi cuero
hasta el hueso se ha de hundir.

Mientras Usté sacude el mate
y saca yerba del tarro,
yo voy a pitar un cigarro
tanto como pa´un descanso,
y esperar que este humo manso
me vaya cuarteando el carro.

En ocasiones pasadas
cuando yo supe pionar,
si me habré puesto a viajar
entremezclao con el humo.

Por eso, por eso que cuando fumo
se me da por cavilar.

Cuantas veces diba al pique
a jornalear en la arada,
con la maleta pelada
o allá en el ferrocarril
si habré jeteao un Brasil
entre chatas de lastrada.

Golondrinas nos llamaban
a los peones de ocasión.

Golondrina o pobre pión
viene a ser la misma cosa,
con quincenas perezosas
una pala y un pisón.

En un confín la esperanza
y en otro la ingeniería.

En un confín la porfía
de hacer las cosas mejor,
y cada tanto un señor
que llegaba y suspendía.

Yo pensé mas de una vez:
El señor culpa no tiene.

Si a la empresa no conviene
tener peones efectivos.

Pero en casa ,¿Yo que digo?
cuando el chifle se nos viene.

La panza nunca entendió
que pa´l pión hay diferencia,
pero entiende la conciencia
y eso es lo triste paisano;
el hambre es un gusano
que hace perder la paciencia.

Lo malo es cuando uno olvida
estatuto, regla, ley.

Tiene quilates de buey
el que se cincha y no se queja.

Toda cosa se hace vieja
el tiempo es tiempo y es rey.

De mecánico también
he trabajao de oficial,
pero cuando iba a arreglar
me pagaban como pión,
y como el chifle era pior
me las tuve que aguantar.

Un día me les cabrié
y me pelié con un jefe,
y en esos tejes y manejes
u pa´no embarrarla más
me las tuve que tomar
con la cola como un eje.

Y guelta otra vez a nada
buscando un triste conchabo,
me recorrí todo el pago
y en la Estancia "La Pelada"
me tomaron pa´la arada
y pa´sembrar en lo arado.

Recuerdo como si viera
las melgas que allí corté.

Si viera con que placer
desparramé la semilla,
y así esperamos la trilla
con un tal vez por después.

Hablan de pampa sin eco,
cosa que no conocí.

De la barreta que hundí
quedo el retumbe en el cerco
y hasta el bufido del puerco
se hace un canto para mí.

Tal vez por sentirlo así
hago charcos en lo seco
y hablan de pampa sin eco
cosa que no conocí.

Ta´que lindo es meterse terrón adentro,
como dentran las nubes en aguacero.

Galopiar las distancias del pensamiento,
por la huella caliente del surco abierto.

Arrimarle el hocico pa´oler el suelo,
y sentir que se mete conciencia adentro.

Comprender que la vida no tiene dueño,
porque viene del tiempo de limpio ceño.

Arañar las espaldas de los potreros
verteriando jornadas de sueños nuevos.

Ta´que lindo es meterse terrón adentro
y regar con la lluvia del propio aliento.

Y pensar que no pude, por eso pienso
que no puedo enterrame con el silencio.

Si maduran los trigos florece el alma
y el que siembra se pudre y el dueño canta.

La mentira es mentira, pa´ que negarla,
de la cola del chancho no salen chauchas.

La verdades verdades abarcan grande
y no tienen patrones pa´que las manden.

La conciencia del macho cuando patea
se averija de adentro sin que se vea.

No se curan los bichos de las heridas
con caliostro aguachento e'vacas parida,
ni te engordan consejos por aliviantes
con un plato bien lleno, te morís de hambre.

En la mesa del pobre no habría complejo
si sobrara galleta, pa´que consejo.

No se entienden razones por muy sensatas,
cuando el frío te yela y andas en pata,
ni se abrigan promesas de regalones,
las promesas se nutren de los sobones.

Ta´que lindo es meterse terrón adentro.

Se me tiemblan las manos cuando lo pienso
Se me encalla en el alma un sollozo lerdo
ta´que lindo sería, llegar a viejo
pa´servirle de abono con más derecho.

Yo, yo que use de palenque mis propios sueños,
no concibo el olvido de los recuerdos,
ni tampoco mañarme con el presente
los que pasan mis otros vive latente.

Hay recuerdos que lloran y otros que cantan.

Los que duelen, me duelen, los otros pasan.

Los que pasan, no pasan por olvidaos,
ni siquiera la muerte puede acallarlos.

Yo que use de palenque mis propios sueños
aprendí que olvidando no se va lejos.

Se me encalla en el alma un sollozo lerdo.

Ta´que lindo sería llegar a viejo,
pa´servirle de abono con más derecho.

Disculpe que me le fui
pa´un lao, que ni yo pensaba.

Todo comienza y se acaba
o mejor dicho se alarga,
y así se estiba una carga
que a veces ni se soñaba.

Por eso voy a tratar
de enganchar el re menor,
y volver a lo anterior
si es que la mente me ayuda.

Cámbiele la cebadura
y arrímele otro tizón.

Y ansi anduve un tiempito
gozando de la vidurria,
guiso de oveja y la angurria,
de hacer hectáreas a chorro
pero cuando vino el cobro
empezaron las penurias.

Del vale del capataz
al vale del encargao
y al pueblo con el recao
pa´cobrar en la oficina
después el hijo y la prima
y la nuera del cuñao.

Mas problemas que en la escuela
pa´cobrar dos pesos locos,
todo comienza de a poco
pa´que uno vaya engranando.

Uno se queda pensando
y el otro se lleva el toco.

¡Ah! Si supiera la ley
la trampas del potentao.

Las noches que me he pasao
a mate amargo y galleta,
por no mirarle la jeta
al oreja de encargao.

Si hasta parece mentira
que por un mísero ascenso
el que ayer dormía entre lienzos
y te hablaba como hermano
tan solo estrecha tu mano
pa´ver si traes algo adentro.

Dende chico me gustó
ser libre, pa´que negarlo.

No sé si podré explicarlo
pero tuve corazón
y enllegada la ocasión
jamás titubie pa´darlo.

Eso sí, jamás cedí
cuando tuve una razón,
pa´todo hay explicación
y pa´todo sentimiento.

La verdad es el alimento
que al alma regala Dios.

Cada uno sabe en su adentro
cuanto debe y cuanto no.

Cada uno tiene una voz
que cada uno ha de escucharla
y aquel que quiera apagarla
será esclavo en su interior.

Pa´todo bien hay un mal
y pa´todo mal un bien.
Cada cual en cada quien
pone su mano,o la quita.

Todos en la misma cita
nos vemos y no se ven.

Por eso, ha de ser tal vez,
que el hombre piensa y repiensa.
Por eso es que no hay quien venza,
el miedo de nunca ser,
equivocao al no ver
que toda luz es concencia.

Todo vivo o todo muerto
sin mitades todo soy.

Todo amanezco en un hoy
y todo amaneceré
con un ayer y un después
que será por lo que doy.

La noche me dio por noche
y el día me dio por día,
y me puse en la porfía
de lo que me toca dar.

Tal vez por analizar
comprendí cuanto debía.

Si el canto me dio su canto
y el sol me brindó su abrigo,
si hasta el perro en su ladrido
me dio razón de que existo,
todo lo andado y lo visto
son cosas que van conmigo.

¡Cuanto te debo mi Dios!
¡Cuanto me diste al criarme!
y si un día he de cansarme
será porque no entendí,
porque el día que nací
otros se morían de hambre.

Equilibrio natural
dicen algunos que saben.
Tal vez cuando estos se acaben,
nacerán otros sabiondos
pero yo escarbo en lo hondo
y no consigo ubicarme.

No entiendo porque ha de haber,
tanta cosa que no entiendo.

Porque se vive sabiendo
que nunca se ha de saber.

Profecía que al nacer
se dictamina muriendo.

Estoy vivo pa´los muertos
y pa´los vivos , no sé.

Vuelo pa´l que anda de a pie
y pa´l que vuela me arrastro.

Cada cual en su camastro
acuna formas de ver.
Diferencias de la vida
que el hombre por ser ha creao.

Unos miran pa´l costao,
otros miran pa´delante.
Pa´atrás según el talante
y algunos pa´cualquier lao.

En cuestiones de mirar,
no se puede discutir.
Cada uno tiende a seguir
pa´donde mejor se le antoje
y así se agranda o se encoge
asigún las ve venir.

Y es mentira que el amigo
se juega por el amigo.

Todo comienza conmigo
y todo termina en yo.

En todas satisfaccion
el yo se lleva consigo.

Si te ayudo es porque siento
necesidad por hacerlo
y si me niego a creerlo
es por ganas de no creer,
y asigún mi parecer puedo
o no puedo entenderlo.

Mucho tiempo me ha costao,
dentrar donde dentra el tiempo
y hace rato estoy sabiendo,
que dentre por proyección
al transformarme en embrión
dentre por fuera y por dentro.

Por fuera pa´los que ven
pa´dentro pa´los que sienten.

Por fuera pa´los que encuentren
en materia su verdad,
por dentro en la eternidad
y en la luz mas refulgente.

No se olvidará jamás
el alma de mis lamentos
que vine al mundo por dentro
y por dentro florecí.

Tal vez por sentirlo así
me albergue en el sufrimiento.

En el cauce de la vida
fui apenas una mojarra
que en cada yuyo se agarra
pa´evitar el remolino,
pero en remanso destino
el bagre se hace la farra.

Fui nochero, un mancarrón
y flete pa´las carreras.

Fui maceta en pisadera
y ladero pa´la chata
y en vez de pilchas de plata,
tuve bolsa en la lomera.

Una vez, ni sé porqué,
se me arrimó la tristeza.

Tal vez por pura grandeza
de poder sentir lo ajeno
me enteré cuanto de bueno
encerraba mi pobreza.

En el continuo secreto
que me regala la vida,
encontré tantas heridas
y tantas curas hallé,
que sin querer los mezclé
y hasta llegué a maldecirlas.

Vida errante la del nada,
vida triste la del todo.

Vida colmada de modos
inciertos y verdaderos.

Toros fuertes y corderos
juntos en el matadero.

Descansado vive el bien
pues tiene poco trabajo,
desentiende el desparpajo
que ensaña rivalidad.

Todo bien nació de un mal
y el mal de un bien a destajo,
y el ego que no ve nada
porque siempre está ocupao,
deja que crezca el pecao
total la bosta está hecha,
va tener buena cosecha
quien clasifique finaos.

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